TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN ASEXUAL

La reproducción asexual en los vegetales tiene lugar gracias a la propiedad que tienen éstos de producir individuos completos a partir de fragmentos.

Vamos a utilizar estas técnicas de reproducción con algunas plantas en el laboratorio. Haz un dibujo de cada uno de los ejemplos que se describen.

1- ESQUEJES: Para conseguir un esqueje se corta un tallo largo de una planta y se sumerge durante unos días en agua para que empiece a echar raíces. Cuando las raíces comiencen a aparecer, se debe transplantar a una maceta. Ejemplo: Coleo.

2- ESTOLÓN: Consiste en cortar unos tallos largos que echan algunas plantas, al final de los cuales se está comenzando a producir una planta en miniatura. Esta plantita se sumerge por su base en agua para que eche la raiz y a continuación se transplanta. Ejemplo: Cinta.

3- ACODO: Se consigue enterrando un tallo de la planta en el suelo sin cortarlo. Al cabo de un tiempo habrá echado raíces y en ese momento se puede separar de la planta madre. Ejemplo: Hiedra.

4- BULBO: Son partes engrosadas del tallo que producen algunas plantas por acúmulo de sustancias de reserva. Enterrando estos bulbos se consiguen nuevas plantas. Ejemplo: Ajo.

5- TUBÉRCULO: Parte engrosada de los tallos subterráneos de algunas plantas. Los trozos de estos tubérculos regeneran plantas enteras. Ejemplo: Patata.


APLICACIONES AGRÍCOLAS DE LA REPRODUCCIÓN ASEXUAL DE LAS PLANTAS

Los individuos obtenidos por reprodución asexual  tienen los mismos caracteres genéticos que sus progenitores. Este hecho es útil en agricultura poque las variedades de plantas que se cultivan son fruto de una cuidada selección a lo largo de la historia, buscando plantas cada vez más resistentes, más productivas, etc. Mediante la reproducción sexual se combinan los caracteres de dos progenitores, con lo que las cualidades de la planta seleccionada, si la sometemos a un cruce con otra, podrían verse mermadas en la descendencia.

Son conocidas la técnicas basadas en la utilización de bulbos (ajos, cebollas),  de tubérculos (patata), de fragmentos de tallo (geranio) o del acodo (vid).

Sin embargo cuando se trata de plantas leñosas, sus fragmentos son incapaces de producir raices, y se utiliza una técnica diferente: el injerto.

El injerto consiste en unir una pequeña rama con yemas (injerto) procedente de una planta, en un tallo ya enraizado procedente de otra (portainjerto). Generalmente se utiliza como tallo una especie silvestre, más resistente, y sobre ella se injerta la variedad de la que queremos obtener los frutos. En cualquier caso deben ser variedades de la misma especie o especies afines para que los vasos conductores de las dos plantas se comuniquen sin problemas y pueda circular la savia a través de ellos.

1- ¿Por qué piensas que es imprescindible la presencia de yemas para que un fragmento de tallo dé lugar a una nueva planta?

2- ¿Qué ventajas tiene la reproducción por esquejes sobre la reproducción por semillas?

3- En la multiplicación por injerto, las raíces las aporta un individuo (el portainjerto) y las ramas y las hojas otro individuo (el injerto). ¿Qué ventajas puede tener esta circunstancia a la hora de seleccionar especies agrícolas productivas?